Crónica del día que se hizo realidad el cambio

Daniel, compañero de la Delegación de Podemos Navalcarnero, nos envía esta crónica del día que se hizo realidad el cambio, comparte su experiencia de apoderado y sus reflexiones y vivencias de la jornada de elecciones generales. Desde aquí, aprovechamos para enviar un saludo muy afectuoso a todos/as aquellos/as apoderados/as que han colaborado de forma tan importante, agradeciendo su esfuerzo y el trabajo realizado. Gracias a todos y a todas.
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7:30 de la mañana, comparto un chocolate con churros junto a Alberto en la churrería de la calle Alemania de Navalcarnero. Hoy promete ser un día grande, es 20 de diciembre, y tenemos un día de elecciones estatales ante nosotros.

Pienso que hace poco más de un año que empecé a colaborar con Podemos Navalcarnero para llegar hasta aquí. Mis primeros 6 meses con ellos fueron una locura preparando las elecciones autonómicas, tanto es así que tras ellas me tuve que desvincular de la primera línea para prestarle más atención a mi familia a la que había llegado un nuevo miembro en febrero. Pero el Circulo a seguido muy activo preparando la segunda gran cita del año y por fin ese día a llegado.

Comentamos lo que esperamos del día, tanto de resultados, como de qué manera encarar las muchas horas que nos quedan por delante y repartimos un poco las distintas tareas a realizar. Nos presentamos en la puerta del colegio que nos han asignado y esperamos junto a una decena de personas que son las llamadas como presidentes de mesa y vocales. Todas ellas tienen en común en sus caras un poco el desconcierto de que se van a encontrar, es la primera vez para casi todos, y la esperanza en el caso de los suplentes de que se presente el titular y puedan volver a esa cálida cama que han tenido que abandonar de manera forzosa un domingo temprano, y donde seguramente les espera su pareja que posiblemente no haya notado su ausencia.

Las puertas por fin se abren a eso de ocho y las delegadas de la administración (aquí eran tres mujeres) comienzan a llamar a los titulares de las mesas, que salvo en dos excepciones están presentes. Tras ellos entramos el resto de gente que les acompañara durante el resto del día, con ellos en la mesa los interventores de PP y PSOE, y los apoderados de PODEMOS Y CIUDADANOS. IU y UPyD ya no hacen ni acto de presencia a diferencia de las municipales, en previsión de lo que, al final de la noche, se hace realidad.

Cada uno toma su posición en las mesas, y nosotros recibimos a dos compañeras, Sara y Amalia. Después de los saludos iniciales nos acercamos a los apoderados de CIUDADANOS para saludarles y realizar las presentaciones de rigor, no en vano pasaremos las próximas catorce horas juntos. Una de las cosas que me encantan de estas jornadas es la posibilidad de conocer a estas personas en un ámbito muy especial, pueden ser mis vecinos, pero hoy son miembros de otro partido político con ideas distintas a las nuestra en unos casos y parecidas o iguales en otras. Es como un partido de fútbol donde todos queremos que gane nuestro equipo.

Son muchas las charlas que van surgiendo durante el día compartiendo ideas y discutiendo acerca de ellas de una manera muy normal, muy constructiva. Admito que veo algunas de sus propuestas desde nuevas perspectivas, y otras no hay manera de verlas desde ninguna perspectiva por lo que las rebato con argumentos.

Durante la jornada se acercan vecinos a votar que saludan cordialmente y que buscan ir conociendo las noticias que se van generando a lo largo del día con las encuestas a pie de urna. Son buenos momentos que bailan entre la camaradería de la vecindad y la elección personal que tenemos cada uno que esperamos salga como apuesta ganadora de las urnas, generando interesantes debates que, en ocasiones, levantan un poco más el tono, pero siempre dentro de los márgenes aceptables de una discusión sana.

La jornada avanza y los primeros números son esperanzadores, parece ser que el trabajo realizado a convencido a la gente de tener en cuenta nuestra opción y votarla. Es fácil cuando se cuenta con ejemplos como los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Valencia, Cádiz... y con los dirigentes de estos ayuntamientos demostrando cada día que son merecedores del cargo que han asumido. Estas noticias nos animan a seguir de pie y trabajando en el colegio electoral indicando a la gente donde encontrar sobres o como se rellena el endemoniado papel del senado, no solo una cámara inútil para mí, sino que además invita a elegir tres candidatos entre los múltiples disponibles, generando múltiples problemas que luego se ven en el recuento.

Como la última vez que estuve en unas elecciones de apoderado llegan noticias de ciertas zalamerías de los partidos tradicionales que son neutralizadas por las nuevas formaciones, que para eso estamos hay también, más anecdótico que realmente importante.

Al filo de las ocho de la tarde las fuerzas están exiguas, pero comienzan a alimentarse de los nervios que provoca ver como se cierran las puertas durante esos minutos que los miembros de las mesas van a rellenar sus votos, dándose por cerrada la jornada electoral.

Esto no lo sabe mucha gente, pero tras votar los miembros de las distintas mesas, las puertas del colegio se abren de nuevo para que cualquier ciudadano se pueda acercar a revisar el recuento. Aprovechamos ese momento para desearnos suerte con los compañeros de CIUDADANOS con los que hemos compartido un intenso día. Y, por fin, llega el momento de la apertura la primera de las urnas. En mi caso la presidenta de la mesa (casualmente la secretaria del PP de Navalcarnero) decide abrir primero la urna del congreso, la de los sobres blancos vaya. Retiran el precinto y comienzan a abrir sobres a saco, los ordenan por partidos y guardan el sobre por si hay un descuadre poder recontar todo de nuevo.

Poco a poco los montones van creciendo, CIUDADANOS enseguida despunta como caballo ganador, pero PODEMOS le pisa los talones, es curioso ver como el PSOE se va quedando atrás dando ya ejemplo del descalabro que va a sufrir. Los montones se van conformando junto a los que muestran votos blancos y nulos que son cuidadosamente ubicados ya que estos últimos deberán ser enviados con la documentación a la junta electoral para una posible revisión posterior.

El recuento, en mi mesa, da como vencedor a CIUDADANOS, segundo el PP que ha escalado en los últimos momentos casi 20 votos de golpe, y a un solo voto de estos PODEMOS. El PSOE ni esta ni se les espera a casi 30 votos de diferencia. El resto de formaciones arañan sus correspondientes papeletas con la única reseña de UPyD e IU que apenas cuentan con votantes en esta ocasión.

Durante todo el escrutinio he observado nervioso como manejaban las papeletas y las amontonaban tratando utilizar poderes mentales para que el montón del partido al que represento crezca como si fuera un bizcocho, al final me río de mí mismo y acepto los datos como muy buenos. Navalcarnero es tradicionalmente votante popular y un tercer puesto a un solo voto de ellos me parece bueno.

Cada rato cambio de mesa para recibir información de mis compañeros y conocer cómo vamos en otras mesas, y más o menos es lo mismo en todas con pequeñas diferencias. A su vez seguimos atentamente los números que se comienzan a dar en las APP estatales que van conformando lo que será el panorama político de manera casi certera con el escrutinio general al 73%.

Terminado este recuento toca rellenar las actas de sesión y de escrutinio, algo laborioso que se eterniza al tener que dar copia a los partidos presentes y las correspondientes copias para el estado. Rellenan la primera y un eficaz papel calco saca otras tres copias, insuficientes en número, por lo que se ven obligados a rellenar varias hojas con sus calcos y firmarlas todos los miembros de la mesa e interventores. Me hace gracia ya que me recuerda la firma de mi hipoteca y el constante vaivén de los papeles para que todos firmáramos, notario, directo de la sucursal bancaria, agencia inmobiliaria, mi mujer y yo, el perro...

Una vez terminado este escrutinio toca abrir la segunda urna, la que yo llamare a partir de ahora, la urna del pánico. Esa urna contiene los votos del senado, y no os podéis imaginar el jaleo que traen. Lo normal es que se señalen los tres miembros del mismo partido con sus equis en los casilleros, pero no. Encuentras combinaciones de todos los colores que te obligan a revisar documento por documento para tomar los datos que los ciudadanos han tenido a bien otorgar, haciendo del recuento una labor bastante tediosa.

Tras un rato muy largo todas las papeletas están abiertas y recontadas sobre la mesa, arrojando los datos finales que permitirán junto a otras 57.000 urnas conocer la voluntad del pueblo.

La jornada para mi termina a las doce y veintitrés minutos, con unos datos que no se parecen en nada a los generales (esto es culpa de tener múltiples circunscripciones que impiden que se cumpla el deseo real del pueblo) pero que igualmente me dejan un buen sabor de boca.

Al llegar a casa y sentarme a cenar algo he recapacitado sobre este año, como entre en el salón de plenos y se me recibió con una sonrisa, como CAMBIEMOS como agrupación electoral obtuvo cuatro concejales en el Ayuntamiento, las mesas informativas para distintas causas y momentos donde hemos compartido horas de charlas y experiencias, la jornada de elecciones autonómicas y municipales de apoderado con Alberto y gente de CAMBIEMOS grandísimos, y sobre todo los amigos que me he llevado y guardo con cariño.

Para mí ha sido una experiencia positiva que cierra un año en el que he conocido la política y su funcionamiento desde el dentro periférico del entorno municipal. Un año en el que he conocido gente con la que he comulgado cien por cien ideológicamente, gente con la que no he comulgado tanto y gente que, como cabe en cualquier sitio, olvidare en cuanto cierre los ojos. Pero sobre todo me he conocido un poco más a mí, y creo que tengo más cosas que aportar apoyando un proyecto que me ha demostrado con que poquito se puede hacer mucho.

Gracias a todos los compañeros por dejarme acompañaros en un viaje muy intenso donde he conocido una parte desconocida de la vida cotidiana de la mayoría de la gente.